Quisiéramos antes de que leáis la crítica que visionárais este trailer extendido de 4 minutos de duración que os puede dar una idea de como ha quedado la película.
El Mecano fue un célebre juego de construcción de metal que hizo furor entre la chiquillería de varias generaciones (siempre que sus padres tuvieran dinero para pagar el invento) y que hoy se ha convertido en pieza de coleccionista. Y el Mecano es lo que siempre me viene a la memoria cuando veo una película de la saga de Terminator. Volvió a aparecérseme ayer noche cuando estaba viendo el Telemadrid las dos primeras entregas de la serie Las crónicas de Sarah Connor, buscando inspiración sobre cómo plantear esta reflexión respecto al estreno de Terminator: Salvation. Fue así, entre miradas de creciente admiración por la belleza sin par de Lena Headey, como reafirmé mi idea de que la saga es un mecano narrativo que se construye y destruye en cada nueva entrega para volver a reconstruirse en la siguiente. Una idea muy atractiva y una política muy astuta para mantener viva la atención del espectador. La línea cronológica de acontecimientos continuamente alterada, creadora de distintos futuros y pasado, alcanza nueva complejidad y nuevas posibilidades con el argumento de la cuarta película de la saga, girando siempre en torno a una serie de personajes carismáticos sometidos continuamente a un nuevo volver a empezar en la narración del presente, el pasado y el futuro. Y todo gira en torno a Sarah Connor, la gran protagonista incluso cuando, como en el caso de Terminator: Salvation, está más o menos ausente pero sigue imponiendo su presencia imprescindible en el relato en un gesto de coherencia con la continuidadde la saga que habla mucho y muy bien de la pericia de sus artífices a la hora de armar el relato. Una simple foto, siguiendo la pauta establecida por James Cameron en el desenlace de Terminator, es más que suficiente para mantener a Sarah en el relato. Junto a ella encontramos otros dos personajes cuya presencia y ausencia también han marcado la saga: su hijo John,presente y al mismo tiempo ausente en la primera entrega –y algo maltratado por los guiones de las dos entregas siguientes-, y el padre igualmente ausente y presente, Kyle Reese. Y Frente a esta familia espaciotemporalmente disfuncional, los distintos modelos de Terminator, enviados para salvar –si quieres vivir, sígueme-, o para matar. Todos estos personajes, que otorgan alguna que otra resonancia religiosa judeocristiana al relato –¿de verdad estamos ya tan lejos de nuestras raíces culturales católicas que no vemos las sombras de Cristo, María y José en todo este asunto?-, nadan en una piscina de líneas temporales cambiantes que hace a cada nueva película y a la propia serie partir casi de cero, el verdadero secreto para mantener la continuidad de la saga sin entrar en contradicciones entre las distintas propuestas argumentales que hasta el momento la integran, porque nada odia más el espectador que la secuela pura y dura, previsible, repetitiva, cansina, y los artífices de la saga de los robots asesinos intentan esquivar a toda costa ese obstáculo huyendo de la secuelitis pura y dura, cosa que nuevamente han conseguido de manera brillante con Terminator: Salvation (hay también series de tebeos dedicadas al asunto, como la colección Terminator contra Robocop, con guión de Frank Miller y dibujos de Walter Simonson, pero esa es ya otra historia).
En el primer capítulo de Las crónicas de Sarah Connor asistimos ya a un nuevo viaje en el tiempo desde 1997 a 2007 que vuelve a cambiar la línea de acontecimientos: Sarah no murió el 4 de diciembre de 2005 víctima de un cáncer, como planteaba el argumento de Terminator 3: la rebelión de las máquinas, sin duda la más floja de toda la saga. De manera que la serie es como un tren que arranca desde el final de la estación Terminator 2 pero argumentalmente hablando no llega hasta la estación Terminator 3, sino que queda suspendida en un limbo del puzzle espaciotemporal de la saga que quizá tampoco tenga nada que ver con Terminator: Salvation, aunque por el momento encaje con los acontecimientos que en dicha película se narran. Todo vuelve a empezar, no hay nada escrito, y lo que ocurra es imprevisible, o como expone un diálogo entre Sarah y Cameron, el Terminator femenino enviado a proteger a John cuando tiene 15 años
Sarah: Aceptas órdenes de John.
Cameron: No de éste John.
Sarah: ¿No son todos el mismo?
Cameron: Aún no.
Este espíritu de reconstrucción y reinvención continua que otorga vida a la saga y la hace más atractiva, recuerda curiosamente la propia capacidad de los Terminator para reconstruirse y seguir con su misión de exterminio o protección pase lo que pase, y es también una clave esencial para entender Terminator: Salvation, en cuyo trailer escuchamos al John Connor interpretado por Christian Bale decir: “Este no es el futuro del que me habló mi madre”. Algo ha cambiado. Algo siempre cambia en la saga de Terminator, porque, como decía Giuseppe Tomasi, príncipe de Lampedusa en El Gatopardo, su novela sobre tiempos convulsos en Sicilia (brillantemente adaptada al cine por Luchino Visconti): “Hay que cambiar para que todo siga igual”.
De manera que con Terminator: Salvation el juego del mecano de la saga vuelve a comenzar, en mi opinión de manera bastante competente y con la solvencia que le otorga a este tipo de proyectos el afecto que sus artífices profesan a sus predecesoras. El director McG arma su propio mecano mostrando un inteligente respeto, teñido a ratos incluso de algo muy cercano a la veneración, hacia Terminator y Terminator 2 (más por el primero que por el segundo). De ahí que haya elegido recuperar a Kyle Reese (AntonYelchin), algo que el propio Cameron se planteó en la segunda pero no llegó a incorporar al montaje de la misma, a pesar de que ya había rodado la secuencia onírica de Linda Hamilton con Michael Biehn. De ese modo, hace que el reencuentro del hijo con el padre, tema planteado en Terminator, se convierta en una de las tramas centrales también de Terminator: Salvation, cuya clave esencial radica en que McG refunda en sentido contrario al camino recorrido por James Cameron, y buscando finalmente un punto de encuentro intermedio entre la trilogía clásica y sus nuevas propuestas (de hecho, McG ha elegido el futuro como paisaje dominante de la narración tras un breve prólogo en la actualidad, mientras Cameron eligió el presente como paisaje central dejando el futuro como una serie de flashbacks a modo de reconstrucción mitológica del relato). Dos caminos que van camino de encontrarse y darse la mano, y en el que por lo que se refiere a Terminator: Salvationdestaca también la recuperación de la textura visual de las secuencias de Sarah en el manicomio de Pescadero de Terminator 2 en las secuencias iniciales de Marcus (Sam Wortihington) y la doctora Serena Kogan (Helena Bonham Carter), así como la tensión en las secuencias de acción trepidante, que a su manera rinden también homenaje a los logros visuales alcanzados por Cameron en Terminator 2, al tiempo que supera claramente en esa parcela a Terminator 3, demostrando que todo alarde en las secuencias de acción debe ponerse al servicio de una trama sólida y un buen arco de desarrollo de los personajes, cosa en la que su predecesora andaba notablemente más floja, aún resultando entretenida, por haber caído en la misma trampa en la que se consumieron las dos secuelas de Matrix: fuegos artificiales visuales sin respaldo de un buen guión.
De manera que con Terminator: Salvation el mecano vuelve a cambiar, nada es lo mismo. Es el mejor homenaje a las palabras finales de Sarah Connor en Terminator 2: el día del juicio, que reflejan el espíritu de renovación constante perseguido por James Cameron para la saga que él inició: “El futuro desconocido rueda hacia nosotros. Por primera vez lo afronto con un sentimiento de esperanza…”
Vi la película ayer, y aun siendo entretenida, no pasa por ser más que "una más" de acción, incluso los efectos especiales creo que serán ampliamente superados por Transformers 2. Para mi superar el listón de las 2 prímeras películas era difícil por no decir imposible, sobre todo poniendo de director a alguien que ha hecho 2 de las películas más deleznables que he visto en los últinmos años (de verdad,¿a qué genio de Hollywood se le ocurre esto). Por cierto (SPOILER) me sorprendió bastante el poco protagonismo de Christian Bale, sobre todo en la primera mitad de la película, en la que su participación es totalmente intrascendente. Y el final de "te doy mi corazón, tuyo es mío no" me pareció bastante malo.m (FIN SPOILER)
Es tu opinión, pero el cine es algo más que efectos especiales.
Personalmente me da igual si los efectos de Transformers son mejores o peores, lo que me interea es que estén al servicio de una buena historia, y si te chirría lo del corazón, no entiendo cómo no se te funden los plomos con los robotitos gigantes del espacio exterior que se convierten en coches.
La clave es el guión y los personajes, amigo Dani, no la pirotecnia visual.
Eso dejando de lado el hecho de que los FX de Terminator Salvation no están nada mal, por otra parte.
Lo que pasa es que la diferencia entre Transformers y Terminator es que la 1º ni tiene ni quiere tener los aires de grandeza y trascendencia de Terminator, aires que las anteriores películas de la saga sin proponérselo si lo tenían, mientras que ésta en mi opinión tiene unos personajes planos y una historia insípida (es mi opinión, claro está). Y que conste que a mi no me gustó la película de Transformers (ni creo que lo haga su secuela) pero creo que visualmente es superior a Terminator.
Lo de los aires de grandeza entiendo que es percepción subjetiva tuya, Dani, pero en todo caso insisto en que cuando voy al cine, quizá por haberme educado cinematográficamente en una era anterior a los videojuegos y los FX por ordenador, lo que menos me preocupa son los efectos especiales. Lo que pido es una buena historia.
Los personajes de Terminator: Salvation están muy lejos de ser planos. Tampoco es trata de una historia insípida, aunque no te llegue.
Quizá de lo que se trata es de que nos llegan historias distintas porque somos distintos, y habría que ponerse a pensar si la clave de todo esto no está en que nos define aquello que nos gusta o no nos gusta.
Eso sería sin duda muy interesante.
Pero eso serían opiniones personales, como tú dices, no hechos demostrables y objetivos.
En serio, narrativamente hablando, no hay nada plano en los personajes de Terminator: Salvation. Otra cosa es que a personalme...
Bueno, creo que esto puede acabar degenerando en una espiral infinita de contrarréplicas para exponer los motivos de cada uno... No me malinterpretes, me satisface debatir con personas que argumentan sus motivos desde el respeto (cosa que en muchos otros foros de cine no se puede decir) pero sigo pensando que la película flojea en guión e introduce muchos clichés y situaciones manidas: frases del tipo "¿crees que todo el mundo tiene una segunda oportunidad?", "nunca me has abandonado", etc. O (SPOILER) que haya ¡terminators serpientes marinas o terminators motocicletas, menuda tontería!. O ¿para qué cogen prisioneros los Terminators?. O que los Terminators cuando están luchando con Connor, parece que tengan ordén sólo de empujarlo, y no de atravesarle el corazón con su puño mecánico. O que a un T-800 le caiga encima un tanque de lava y siga como si tal cosa, mientras que así es como si destru...
...destruían en Terminator 2. O que si te atraviesan el cuerpo con una barra de hierro a la altura en la que se lo hacen a Connor, 1) te atraviesa el corazón con lo que falleces en el acto, o 2) te atraviesan un pulmón, y eso no se "cura" con un transplante de corazón, en todo caso con un pulmón nuevo, ¿no?.
Aunque también lo podemos ver desde otra óptica: ¿cuántas películas de acción hoy día cometen los mismos fallos o más? Entonces humildemente me retiro a un rincón, y aceptaré que no es problema de Terminator: Salvation, sino del cine actual.
Lo de la espiral de debate no está mal,hombre, así echamos el rato.
Pones algunas pegas que tienen que ver con la coherencia, pero es que yo a estas historias coherencia es lo último que les pido.
Y, oye, a mi lo de las serpientes me hizo gracia (no tanto lo de las motos, lo reconozco, ahí se les ha ido la pinza un poquillo).
Pero hablando contigo he caído en una sospecha que no hace que la película me guste menos, ojo, pero me pone la mosca detrás de la oreja, sobre todo hoy, después de ver Transformers 2: ¿tú crees que se han picado los de Terminator con los Transformers...?
Hay un par de cosillas que huelen a competición o pulsito entre películas.
Por cierto, reconozco que hay algo que tiene Transformers que no tiene Terminator: Salvation:
¡MEGAN FOX!
Vaya tela, compañero.
Estoy totalmente convencido de que el diseño de algunos de los robots que aparecen en la película están claramente influenciados por Transformers. Es una lástima, porque indica la poca personalidad que han tenido los actuales encargados de realizar esta película. Creo que la saga de Terminator arrastraba una universo propio lo suficientemente rico como para no tener que mirar a copiar otros éxitos puntuales del cine comercial americano
Dani, yo sé responderte a la pregunta aquella que formulaste: ¿Por qué los Terminators cogen prisioneros?
Porque los Terminator querían utilizar a los humanos para crear engendros como Marcus y, así, ellos servirían a Skynet.
Lo único que parece sacado de Transformers es el Terminator Harvester, aquel grande que hacía prisioneros. Yo agradecí que aquel robot sólo apareciera alrededor de 5 minutos.
1º.- ¿Por qué lo hicieron? ¿Es que no teníamos suficiente con tres trailers?
2º.- ¿No se dan cuenta de que este trailer destapa algunas sorpresas de la película?
Menos mal que no mostraron ningún plano relacionado con el personaje de la doctora Serena Kogan. Por cierto, ella es el personaje que ha conseguido que yo tenga interés en ver "Terminator 5", para saber porqué ésta apoya a Skynet. Se supone que Kogan sí es humana.
¿O puede ser que la guerra contra Skynet sea una tapadera para crear un nuevo sistema totalitario que asome a EEUU a un mundo lleno de caos, miedo y desconcierto?
Es decir, a lo mejor un poderoso conjunto minoritario de humanos, con un complejo sistema de medios de comunicación, se salvaron de la masacre en el momento en el que Skynet se alzó, y se salvaron porque su tecnología estaba completamente preparada para que el virus que activó a todos ...
Faltaba espacio. No pasa nada, aquí dejo lo que me faltaba por decir:
Es decir, a lo mejor un poderoso conjunto minoritario de humanos, con un complejo sistema de medios de comunicación, se salvaron de la masacre en el momento en el que Skynet se alzó, y se salvaron porque su tecnología estaba completamente preparada para que el virus que activó a todos los Terminators no afectase a dicho sistema.
Esto que pueda parecer una tontería, a lo mejor no lo es tanto, porque recuerdo una frase que Serena Kogan dijo, algo así, en el film: “Cuando existen tiempos inciertos donde reine el terror, la gente es capaz de creer cualquier cosa”.
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Solo dos comentarios: 1º) ¿Era nece...
Deduzco que te refieres a Robert Down...
¿En serio pensáis que Downey Jr. no...
Este actor cantaba, verdad?
Pues sí, no puedo negar que es muy d...
Ya empezaba a estar un poco harto de ...
Ya me preguntaba si no había nada a ...
Muy buen reportaje, de lo mejor que h...
Gracias por los elogios. En cuanto a ...
Muy buena reseña sobre esta películ...